UNA LUCHA VICTORIOSA.
- Jasser Manjarrez
- 8 ago 2022
- 2 Min. de lectura
Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. 1 TIMOTEO 6:12.
Bueno dias, que el favor del cielo este sobre tu vida.
En nuestra vida interior existen enemigos que vencer, estos se muestran en nosotros como aquellas fortalezas que quieren desviarnos de la voluntad que cielo desea en nuestras vidas. Estas fortalezas mentales nos mantienen cautivos, impidiendo que podamos ver la realidad que Jesús conquisto por toda la humanidad en la Cruz. Tu liberación fue pagada a precio de sangre.
Queridos, estos enemigos también son los diversos deseos que tienen como fin el hecho de que nos aferremos a cosas que no deberíamos. Sin embargo, todo lo que implica que estemos fuera de la voluntad de Cristo termina convirtiéndose en una perdida y si nos empeñamos en centrar nuestra atención a lo extrínseco, entonces terminaremos perdiendo, porque tenemos que tener presente que algún día todo esto dejará de existir.
Mis amados, toda lucha en Cristo tiene una victoria, a veces creemos que nuestras batallas internas terminarán por demolernos, sin embargo, debemos tener presente que nuestro Dios es el único que puede llenar los vacíos que nos merodean. Por esto, busquemos a Dios como primera fuente, como fuente de vida, como el consolador, nuestro padre y mejor amigo, para que su amor nos abrace y nos muestre, que existe otro camino, un camino que nos conduce a la vida eterna. Entendamos que, en esta tierra corruptible, solo viviremos como una hoja de un árbol cuando cae, siendo mecidos por el viento, pero con Cristo abriremos nuestros ojos y entenderemos que lo externo solo es temporal.
Amados, en una batalla siempre habrá un ganador, recordemos que cuando Israel iba rumbo a la tierra prometida tuvieron que hacer frente a una batalla, pero antes de esto, tuvieron que hacer frente a sus propios miedos, no obstante, la biblia también me enseña que cuando Israel fue liberado de manos del faraón, Dios venció a este enemigo enviando plagas y muerte, sin embargo, a pesar de que el pueblo fue testigo de los milagros y prodigios murmuraron en contra de Dios, cuando se hallaban en el desierto, de su corazón brotaba la necedad que el hombre produce cuando está lejos de la voluntad del padre.
Por consiguiente, tengamos presente que la palabra de Dios es lo único que nos puede direccionar en este tiempo, por esto; seamos tierra fértil, tierra que produce y permitamos que la semilla sea sembrada en nosotros para que podamos arrojar frutos en el señor, y todas esas luchas internas puedan verse reflejadas externamente, pero a la forma que Dios quiere para nosotros, a su forma victoriosa.
Bendiciones.






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