UNA FE AUTENTICA.
- Jasser Manjarrez
- 2 may 2022
- 2 Min. de lectura
Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo. 1 Pedro: 7-1.
Buenos dias, que las grandezas del cielo desciendan sobre sus vidas.
Si revisamos las escrituras nos encontraremos con personajes que demostraron una vida totalmente rendida y apasionada en la asignación que el cielo les había delegado. La fe verdadera y no fingida no mira las circunstancias, ni las barreras que se puedan levantar, no mira las tormentas con angustias, sino como las puertas que nos llevaran a cosas mayores. Si examinamos nos encontraremos con Abram que dejó su casa y parentela por creerle a Dios, Noé es el hombre que trabajó arduamente por aquello que el cielo le encomendó. Moisés que, a pesar de la dureza del corazón del pueblo, nunca puso en poco lo que Dios haría.
Sin duda, son muchas las cosas que apodemos aprender de cada uno de ellos, pero lo que realmente queda colgado en nuestros corazones es el tipo de fe que profesaban que, a pesar de ser procesados, quebrantados, rechazados y olvidados, nunca dejaron de ver al Dios que los había llamado. Y creo que aquí está la garantía del triunfo, mientras nuestros ojos estén puestos en las cosas de arriba a pesar de las circunstancias, la victoria no se hará esperar.
Una fe auténtica y no fingida es lo que necesitamos hoy para salir vencedores de los ataques del enemigo, pero también para mostrar que somos verdaderos hijos que no son movidos por cualquier viento, porque nuestros cimientos están en Cristo. Una fe auténtica no vive por circunstancias, tampoco vive por vista, sino que son sus promesas las que alientan y mueven nuestro corazón.
Para mí hay algo muy especial en los desiertos, porque en el desierto veo que se convoca a un pueblo para que se haga una fiesta, porque en el desierto veo que el monte temblaba por su presencia, porque de camino al desierto veo que el mar se abre en dos, porque en el diserto veo que es Dios quien pelea y sustenta a su pueblo. Dios hablaba en el huerto, pero en el desierto vieron su gloria, vieron el mar abrirse en dos, agua brotar de las peñas, columna de nube y fuego que los guiaba de día y de noche, y como si fuera poco maná del cielo que era su provisión diaria.
Por lo tanto, una fe auténtica brilla y resplandece en medio de los momentos difíciles, una fe no fingida se hace fuerte aun sin ver nada, una fe verdadera no la muda los vientos impetuosos, sino que en medio de estas circunstancias aprende a ser más fuerte. Necesitamos ser probados para verificar que tipo de fe profesamos, porque muchos se camuflan y aparentan una dependencia absoluta, pero son las crisis y momentos oscuros los que nos llevan a comprobar si verdaderamente contamos con una FE AUTENTICA.
Bendiciones.






Valioso aporte, y creo que como generación mas allá de pretender ser, necesitamos brillar y resplandecer mostrando un fe autentica y genuina. Este mundo pasará por momentos cruciales, pero el justo por la fe vivirá....
Santo 💥💥