UN VERDADERO CAMBIO.
- Jasser Manjarrez
- 24 mar 2022
- 2 Min. de lectura
Porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Santiago 3:15-17
Buenos días, que la bendición de Dios esté sobre sus vidas.
No es sorpresa para nadie saber que los cambios nunca nacen solos, siempre se necesita de uno que puje, que abra la brecha y se entregue para lograr el fin esperado. Lo que dice este versículo es muy cierto, el cual me lleva a establecer lo siguiente: Si Dios no tiene participación en nuestros días, estamos perdidos, porque el principio de la verdadera sabiduría proviene del temor a Jehová.
Solo nos basta con revisar las escrituras para darnos cuenta que el cielo siempre necesitó de uno para establecer lo nuevo del cielo. Dios siempre busca establecer principios eternos por medio de gente que le anhele, que le honre y le crea sobre todas las cosas. Por eso vemos a un Abram saliendo de su tierra para perseguir el plan de Dios. Este hombre era tan obediente que pienso que se atrevió a contar las estrellas cuando Dios se lo pidió.
En este sentido, creo que los cambios verdaderos nacen cuando se cree, cuando se persiguen y se pelea por lo que Dios dijo, nunca veremos cambios en las generaciones producto del conocimiento humano, nunca veremos cambios en esta nación producto de corrientes políticas o ideales de partidos políticos que buscan establecer verdades fingidas carentes del verdadero temor. Mis estimados, el hombre sin Dios está muerto, por ende, en su corazón vacío nunca podrá existir lo verdadero. (Juan 3:18)
Hoy nuestra nación se debate entre la izquierda o la derecha, pero nuestra gente tiene que saber que es de arriba donde provienen los verdaderos cambios. Necesitamos agentes de cambios con visión de eternidad y que pongan su mirada en las cosas de arriba de donde proviene la vida. Necesitamos gente que amen la verdad y que muestren el carácter suficiente para establecer lo recto y puro delante de Dios.
Es el tiempo de los Josías, que obedecen y aman por encima de las circunstancias, pero nuestra tierra clama por hombres, por uno o por el otro, los Saules son buenos, pero se corrompen en el tiempo, porque les cuesta obedecer. Nuestra tierra no necesita de pactos, ni mucho menos de los picos y bajos, nuestra tierra necesita de JESUCRISTO en quien está el camino, la verdad y la vida.
Un verdadero cambio no nace de buenas intenciones, un corazón puro no nace por medios de sacrificios o consagraciones, por ende, un hombre de DIOS se hace cuando la regeneración del Espíritu Santo opera para salvación en su vida. (Tito 3:5-6)
Colombia está en tus manos Señor.
Bendiciones y comparte con alguien más.






Nuestra confianza esta en el único que lo cambia todo.