top of page

UN PADRE BUENO

  • Foto del escritor: Jasser Manjarrez
    Jasser Manjarrez
  • 22 oct 2021
  • 2 Min. de lectura

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días. Salmos 23:6


Buenos días, que el bien y la misericordia de Papá te sigan este y todos los días.


Evidentemente, este versículo es la muestra más palpable de un padre que con amor eterno nos ama, por lo tanto, tenemos la certeza de que su bien y su amor siempre estarán cerca de nosotros. Su palabra nos vislumbra esa relación estrecha que existe entre el buen Pastor y sus ovejas, un vínculo inquebrantable que nos une al padre como si fuéramos uno. Y vaya que David no tenía duda alguna de ese estrecho vínculo con el Padre. David afirma, “ciertamente”, quiere decir que sin importar cuál fuera su condición o circunstancia él tenía la plena seguridad en donde estaba puesta su confianza.


Por lo cual, no importa cuán oscuro sea tu valle, o cuan profundo sea el abismo, Él está allí abrazándote y diciéndote confía, avanza y camina siempre con tu mirada puesta en las cosas de arriba, teniendo siempre la certeza que lo único seguro que tenemos es, que su BIEN y su MISERICORDIA están con nosotros. Es así, como ese buen Dios solo pretende hacernos bien, y esto evidentemente lo vemos tangible cuando observamos su poder obrar a favor de nuestras necesidades.


Su misericordia es ese amor incondicional de Papá para con nosotros, ese amor inefable que solo Él muestra a sus escogidos, a sus íntimos, su amor es tan soberano que jamás podrá ser extinguido y aun cuando nosotros podamos ser infieles, Él siempre permanecerá fiel a nosotros. Por eso, tenemos que estar seguros de que el BIEN y la MISERICORDIA de JEHOVÁ nos seguirán cada día de nuestras vidas. Lo cual indica que no habrá un solo día en que este fiel favor no nos siga de cerca. Estas dos partes del amor de Dios serán nuestra sombra por el resto de nuestras vidas, simplemente porque tú y yo no nos podremos escapar del gran amor de ese PADRE BUENO.


Sencillamente también necesitamos ser la imagen de este amor, porque muchas veces pueden más las piedras que los actos que reconcilian, muchas veces nos creemos tan buenos y justos que nos olvidamos de que fue la misma gracia que nos alcanzó y perdono nuestros pecados. Amemos sin preguntar, amemos sin pedir distancia o razones porque las piedras desaparecen cuando su AMOR CRECE. Es tiempo que el verdadero amor brote como fruto y se esparza como semilla en un mundo infectado al parecer la cura más efectiva son los brazos de aquel que todo lo perdona.


Bendiciones.

 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación

+ALREINO 
AMOR & FUEGO

3016472823

  • facebook

©2019 por +ALREINO.

bottom of page