TIERRA PROMETIDA.
- Jasser Manjarrez
- 14 sept 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 15 sept 2021
Pero a vosotros Jehová os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad como en este día. porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres. DEUTERONOMIO 4:20’31
Buenos días, que la bendición y el amor del padre sea sobre nosotros en esta mañana.
En este pasaje del libro de Deuteronomio vemos a un Moisés que se dirige al pueblo de Israel con la intención de direccionarlos hacia la autoridad completa de Dios, y que de esta manera pudieran entender que les era necesario vivir bajo la obediencia de los estatutos y decretos que el cielo había establecido sobre sus vidas, para mantener un orden y así mismo fuesen guardados los mandamientos del cielo.
Sin embargo, Moisés le habla al pueblo con el fin de recordarles sus rebeliones pasadas, pues él estaba seguro de que se aproximaba la llegada a la tierra de promesa, por ende, él quería que en esta multitud se gestara un verdadero acto de obediencia. No obstante, hoy día se nos hace necesario tener presente que en la antigüedad la tierra prometida no solo significaba el lugar donde fluiría la leche y la miel, sino también que, era el significado de un lugar que encerraba la herencia de Dios con su pueblo.
Por consiguiente, mis amados es importante que entendamos que así como Moisés exhortó al pueblo, Dios para este día también viene a hablarnos acerca de la importancia que debe tener la obediencia en nuestra vida como hijos de Dios, pues si bien es cierto, existen momentos cruciales dónde se nos hace necesario recordar de dónde nos sacó el señor, porque de alguna manera estamos dando pasos a los mismos errores del pasado y no estamos caminando conforme a la obediencia que el cielo quiere de nosotros.
Entendamos que, antes de la entrada a la tierra prometida Dios quiere un despojo completo de nosotros, en otras palabras, aún hay muchos que fueron tomados del horno de hierro de Egipto, pero lamentablemente continúan caminando bajo la misma esclavitud, dando girones en el desierto y han perdido de vista el lugar a donde el cielo quiere llevarlos y todo a causa de su desobediencia, falta de entrega y dominio propio.
Es por esto, que si anhelas llegar a tu promesa vístete de ¡VALENTÍA! Corre en medio de tu desierto, y si sientes deseos de voltear tu mirada hacia atrás, hazlo, pero solo para recordar de dónde la mano de Dios te sacó. Avanza con determinación y confianza creyendo que, aunque vivamos en este mundo bajo tentación y pecado, el reino y la Justicia de Dios siempre deben ser nuestra necesidad de Obediencia.
BENDICIONES.






Amén,santo💣💥