top of page

SUELTA EL DOLOR Y LA IRA

  • Foto del escritor: Jasser Manjarrez
    Jasser Manjarrez
  • 23 ago 2022
  • 2 Min. de lectura

Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4:31-32


Buenos dias, que la bendición de Dios este sobre sus vidas.


La ira es un enemigo que ataca al corazón de forma constante, por ello, debemos tener mucho cuidado de que este sentimiento brote en nuestras vidas. Nos airamos cuando no obtenemos lo que queremos. Muéstrame a una persona airada y te mostraré una persona herida y te garantizo que esa persona está herida porque le quitaron algo. Alguien le debe algo.


Todos conocemos a personas cuya ira se podría verbalizar en alguna de las siguientes maneras: “Te robaste mi reputación”, “Te robaste mi familia”, “Te robaste los mejores años de mi vida”, “Te robaste mi primer matrimonio”, “Te robaste mi juventud”, “Te robaste mi pureza”, “Me debes una promoción”, “Me debes una oportunidad para intentar”, “Me debes una segunda oportunidad”, “Me debes afecto”.


La raíz de la ira es la percepción o sentimiento de que algo te ha sido quitado. Te deben algo. Y por ende se ha establecido una relación de deuda y deudor. ¿Te identificas? ¿Qué deuda está causando la ira que sientes?


¿Cuánto tiempo vas a permitir que las personas que te hirieron controlen tu vida? ¿Otro mes? ¿Otro año? ¿Otra etapa de tu vida? ¿Cuánto tiempo?.


¡Me gustaría proponerte que hoy debería ser el día que dejes de cargar con este dolor!. Es verdad que no puedes deshacer lo hecho, pero también es verdad que no tienes que permitir que el pasado controlé tu futuro. En Efesios 4:31 nos dice: “Abandonen toda amargura, ira y enojo”. Y luego nos indica cómo hacerlo: “perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo”.


El remedio para la ira es el perdón. Si esperamos que nos paguen por los males que nos han hecho, nosotros seremos quienes pagamos. Si por el otro lado, cancelamos las deudas que nos deben, seremos liberados de las fuerzas monstruosas que atenta contra el corazón, creo que este (la ira no resuelta causada por heridas intencionales o no intencionales) es la más devastadora. Sin embargo, de cierta manera es la más fácil de vencer. Simplemente, requiere tomar la decisión de cancelar la deuda. Decides y declaras, “Tú ya no me debes nada”.


Sigue este proceso hoy: (1) Identifica con quién estás enojado. (2) Determina qué te deben. (3) Cancela la deuda perdonándolos. (4) No permitas que crezca nuevamente la ira.


Bendiciones


 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación

+ALREINO 
AMOR & FUEGO

3016472823

  • facebook

©2019 por +ALREINO.

bottom of page