PRISIONES DE GLORIA.
- Jasser Manjarrez
- 3 ago 2021
- 3 Min. de lectura
Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones; pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio. FILIPENSES 3:15-17
Buen día, que la bendición y el amor del padre sean sobre nosotros en esta mañana.
Seguimos enfrentándonos a diversas situaciones hostiles que día a día intentan robarnos la paz. Pero, a pesar de que muchas veces resulten difícil, nuestra fe será lo único que podrá catapultarnos a los niveles de bendición que el cielo ha preparado para cada uno de nosotros, pues si bien es cierto, cuántos más fieles seamos más serán evidentes y tangibles las promesas que algún día se nos fueron declaradas.
Es por esto que, lo primordial al momento de las pruebas es poder entender el propósito de Dios con nosotros, y esto fue lo que sucedió con Pablo, él no solo entendió su propósito, sino que además disfruto de sus presiones transformando cada momento desfavorable en la situación propicia para llevar el mensaje de Dios a las vidas. Amados, hoy en día debemos enfrentar nuestros procesos con madurez y portar un alto grado de discernimiento, recordemos que Cristo es nuestro comandante en este batallón, y nosotros como soldados no podemos tener límites ante nuestro superior, sino que por el contrario debemos servirle con todo lo que somos.
Un soldado activo en su profesión está dispuesto a servir las 24 horas del día, pero un verdadero soldado de Cristo debe estar dispuesto todos los días del año y sobre todas las cosas debe guardar su “Fe” puesto que está, no puede ser negociada ante las circunstancias de la vida.
Amados míos hoy debemos caminar bajo el hecho de predicar el evangelio sintiendo amor por los que aún no han llegado al señor y gozarnos mientras llevamos las buenas nuevas incluso en medio de la tempestad, pues nadie dijo que resultaría fácil, pero tenemos la promesa de Cristo cuando dijo “No teman porque yo he vencido” por lo tanto, no importa cuan difícil sea la cárcel en la cual te encuentres, note límites porque ni siquiera Cristo en la cruz se limitó cuando le dijo al ladrón que estaría con él en el reino de los cielos, incluso Esteban fue apedreado y en el ultimó suspiro, oro al padre para que no tuviese en cuenta el pecado de aquellos que le arrebataron la vida, esto me enseña que debemos continuar cada día esforzándonos y llevando el evangelio; porque incluso en medio de nuestras prisiones Dios puede manifestarse y traer vida en medio de la muerte.
Así que mi amado, es cierto que estar en Cristo no resulta del todo fácil, pero lo bueno de esto es que ninguno de nosotros derramaremos sangre por causa de nuestro pecado, ya que Jesús se entregó a sí mismo por todos, y lo primordial ahora, es que somos nosotros quienes debemos experimentar dificultades a causa de nuestra fidelidad y entrega para con Él, debido a que debemos demostrar que si valoramos ese eterno amor en esa cruz y que si podemos vencer tal como él un día lo hizo, es justamente esto, lo que hace un verdadero soldado que se entrega así mismo por lo que ama y nuestro principal amor debe ser Dios y los que aún no le conocen, por eso ama tus prisiones y haz descender la gloria en medio de ellas, porque incluso tu testimonio puede llegar a conectar con el árbol de vida.
BENDICIONES.






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