NORMAL O NORMALIZADO.
- Jasser Manjarrez
- 24 feb 2022
- 2 Min. de lectura
Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Filipenses 2:10-11
Buenos días, el Favor del Padre sea tangible en sus vidas.
Para nadie es un secreto que el mundo está en avanzada (aunque se siente como retroceder), los tiempos han cambiado, y con ello, los pensamientos, creencias, leyes, puntos de vista y se podría decir que aún los valores, si pudiéramos ver a fondo cada familia hoy en día, nos daríamos cuenta de que existen muchas que enseñan a sus hijos cosas que 10 o 20 años atrás ni siquiera se pensaban. Por consiguiente, esto nos obliga a desarrollar tolerancia, enseñar el respeto pues hoy en día es muy necesario, pero se podría decir, que es uno de los valores más difíciles de poner en práctica en este tiempo.
Sin embargo, siempre me gusta pensar ¿Qué haría, pensaría o diría Jesús? Si su muerte en el calvario estuviese destinada para este tiempo, ¿el hombre sería más sensible a su verdad? Si las parábolas y los milagros los viviéramos hoy, ¿cesarían los nuevos movimientos? Pero si pensamos un poco más, la verdad es que, aunque Jesús subió al cielo, dejó su Santo Espíritu, que mora en todo aquel que le acepta, es decir, sus profetas siguen vigentes, los milagros por doquier, y la tierra misma nos habla, pero lo que es evidente es que no se puede obligar a ver a quienes se tapan los ojos, vivimos entre un pueblo "sano" pero sordo, ciego y hasta mudo según el panorama.
La diferencia es que ahora vivimos en un mundo normalizado, es decir, regularizar o poner en orden lo que no estaba, por eso escuchamos de seguido, a lo bueno le llaman malo y a lo malo bueno, todo apunta hacia una independencia de Cristo, pero al final toda rodilla tendrá que doblarse. (Filipenses 2:10).
Por eso, como creyentes, las noticias han dejado de sorprendernos, sabemos que esto no va a mejorar, porque escrito está, la biblia guarda el futuro; en ella se registran nuestros días venideros, lo que pasa es que no podemos ver. Apocalipsis dice: y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. (Apocalipsis 12:4), lo natural solo refleja el mundo espiritual, pero mientras Cristo no vuelva, es nuestro deber expandir su reino. Somos la muestra evidente de un Dios vivo y esta expresión se debe mostrar en todo lugar. Es TIEMPO DE HABLAR MENOS Y HACER MÁS.
Sin duda es tiempo de marcar la diferencia, porque para ello fuimos llamados y aunque vivimos en un mundo normalizado nuestras vidas dependen de la realidad del cielo. Ese es nuestro ADN porque, aunque estemos en este mundo, nuestra ciudadanía es celestial.
Bendiciones.






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