NO TE ESCONDAS.
- Jasser Manjarrez
- 11 may 2022
- 2 Min. de lectura
Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. GENESIS 3:8.
Buen día, que la bendición y el amor del padre sea sobre todos nosotros.
Cuando leemos las escrituras podemos darnos cuenta de que al principio de la creación Dios formó al hombre a su imagen y semejanza, a demás, este fue creado dentro de un plano maravilloso, donde no existían angustias, ni enfermedades e incluso la muerte no se pronunciaba. Seguidamente, relata el libro de Génesis que el señor le otorgó a Adán la facultad de poder darle nombre a los animales creados, sin embargo, habiendo terminado esta labor, Dios observó que para Adán no se hallaba ayuda idónea, por consiguiente, el Altísimo permite que el hombre, caiga en un profundo sueño con la única intención de tomar una de sus costillas para así lograr la creación de Eva, su compañera, a la cual le llamó Varona, puesto que era hueso de sus huesos y carne de su carne.
No obstante, todo parecía marchar bien en el jardín del Edén hasta que un día la astucia de la serpiente (Satanás) los persiguió, provocando en ellos la desobediencia hacia Dios y la vergüenza frente a su creador, a tal punto de coser hojas de higuera para hacerse delantales y ocultándose detrás de los arbustos en cuanto escuchaban la voz que del cielo les llamaba.
Mis amados, para este tiempo se hace sumamente necesario caminar de la mano con el señor, pues, así como Adán y Eva fueron tentados dentro del Jardín del Edén, nosotros estamos expuestos en todo momento, por eso más vale obedecer a la voz de Dios y desechar el susurro del diablo, pues, así como a ellos su desobediencia les produjo la expulsión del Edén, a nosotros nos puede causar las más desagradables consecuencias. Para recibir la salvación no tuvimos que hacer nada, pero para crecer en ella tenemos que hacer todo. Por consiguiente, es importante que razonemos a tiempo antes de que seamos removidos del lugar donde fuimos plantados por medio de su muerte y resurrección. (Efesios 2:6)
Dios nunca querrá que nosotros cedamos ante la voluntad del enemigo, aunque si has prestado tu oído al susurro de la serpiente, entonces ten claro que puedes caer, y no existirán arbustos suficientes para que logres esconderte, porque escrito está: "no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia, antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuentas". (Hebreos 4:13)
Amados, Adán se escondió de Dios porque tuvo miedo, y una de las consecuencias del miedo es que este trae consigo la confusión, y nos hace creer que nuestra condición nos inhabilita para acercarnos a Dios, pero lo único importante aquí es reconocer que debemos buscar el perdón del señor cada vez que accionemos mal, porque de nada sirve ocultarnos, o culpar a otros, cuando lo importante siempre será llegar a la verdad y a la luz de Jesucristo.
Bendiciones y comparte con alguien más.






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