NO DESMAYES.
- Jasser Manjarrez
- 12 ago 2021
- 2 Min. de lectura
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10.
Buenos días, que la bendición del cielo sea sobre sus vidas.
La vida está hecha de estaciones que nos obligan a permanecer en ellas por un tiempo prolongado. Mientras avanzamos nos vamos encontrando con desaciertos que nos llegan a frustrar, con situaciones adversas que nos roban las fuerzas y como si fuera poco cuando nuestra confianza está direccionada al punto incorrecto corremos el riesgo de quedarnos con las manos vacías.
Ahora bien, en estas estaciones contamos con acompañantes que también influyen de forma directa nublando la visión que nos proyecta alcanzar el blanco y mientras esto ocurra nuestros pasos estarán llenos de incertidumbre. Cuando estos acompañes se alojan en nuestro corazón perdemos, la visión se nubla y el camino se hace más pesado. Cuando el miedo nos paraliza, cuando la frustración nos invade y las fuerzas nos faltan necesitamos enfocarnos en aquel que nos puede salvar.
Por ende, es necesarios entender que no importa como se llame la estación por la cual hoy pasas, cuando tu confianza y seguridad están direccionadas en aquel que nombra a las estrellas y todo lo hace perfecto, en aquel que camina sobre el tiempo y la nada es su bolsa donde saca lo que no existe, en aquel que venció la muerte es quien tiene el poder de hacerlo todo nuevo en tu vida. Por lo tanto, no DESMAYES por más dura que sea la crisis, por más dura que sea la tormenta no temas que no te ahogaras, porque él estará contigo.
Confía, aunque no veas nada, espera, aunque la impaciencia toque tu puerta, no desmayes, aunque no te queden más fuerzas para continuar, porque el DIOS de los cielos es tu esfuerzo, él te sustentará con la diestra de su justicia y nada te faltará. Permite que tus temporadas sean cambiadas por aquel que ocupa el primer lugar en tu vida, corre y salta porque tu socorro y refrigerio viene del cielo.
Mi amado, así como has vivido temporadas oscuras también tendrás que experimentar aquellas donde es el cielo quien adorna de colores tus días, por lo tanto, no desmayes porque viene el tiempo de lo nuevo, viene tu segundo tiempo porque esperaste en él, porque te vestiste de paciencia y aunque el fuego subió tanto tu fe nunca te falto. Sigue avanzando, porque es el mismo cielo quien te sostiene y jamás de soltará.
Nunca dudes en aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, ese mismo es quien cambia tus estaciones adversas por valles donde fluyen los manantiales de aguas de vida eterna.
Bendiciones.






Amén