GRACIAS SEÑOR.
- Jasser Manjarrez
- 15 mar 2022
- 2 Min. de lectura
Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. COLOSENSES 3:17
Buenos días, que el amor del padre sea sobre nosotros en esta mañana.
Ser agradecidos es el sentimiento más puro que todo ser humano pueda expresar. Por esto, Dios anhela que poseamos un espíritu de gratitud en todo momento y más aún, cuando exista en nosotros el hecho de dar reconocimiento al dominio y al beneplácito que el cielo mueve a favor de nosotros para bendecirnos.
En el libro de tesalonicenses el apóstol Pablo menciona la importancia de ser agradecidos diciendo “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” Mis amados, día a día debemos enfrentar el desafío de las “Gracias” por qué no es lo mismo conferirlas al señor cuando nos encontramos nadando en bendiciones, a tener que levantar las manos cuando nos hemos quedado sin “nada” pues, si bien es cierto, cada día tenemos que luchar ante situaciones o procesos que no deseamos vivir, pero bien dicen las escrituras que debemos perseverar con oraciones y ruegos no dejando de lado el hecho de ser agradecidos con Dios por todo y con todo.
Somos verdaderamente probados cuando aprendemos a tener confianza en el señor. Amados, tengamos presente que un corazón agradecido es el arma más fuerte que puede mover la mano de Dios, no olvidemos que toda prueba en el señor arroja una gran recompensa, pues, aunque veamos el arcoíris a lo lejos, en algún momento la tormenta tendrá que cesar y llegará la hora de abrazar nuestras promesas en Cristo.
Mis amados, no permitamos que las tribulaciones nos hagan olvidar al señor, dicen las escrituras que Jesús sano a diez leprosos, pero solo uno de ellos se dio la vuelta y reconoció el milagro que se había manifestado en su vida por medio de Cristo. Por lo tanto, no permitamos que nuestro corazón se vuelva como el de los nueve leprosos restantes, que solo buscaron el favor de Dios, pero al instante se olvidaron de lo que el cielo les había provisto.
Ciertamente, somos mucho más grandes cuando aprendemos a ser humildes frente a las cosas que el cielo nos regala, por esto, no olvidemos que agradecer es “Glorificar el nombre de Dios” en medio de cualquier circunstancia, y traigamos a nuestras vidas ese modelo de amor y fe que tuvo el leproso al momento de ser curado, pues, nuestra única fuente de misericordia siempre será el camino hacia Jesús.
Bendiciones y compartes con alguien más.






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