FRUCTIFEROS.
- Jasser Manjarrez
- 23 may 2022
- 2 Min. de lectura
El entonces, respondiendo, le dijo: «Señor, déjala por este año todavía, hasta que yo cave alrededor de ella, y le eche abono, y si da fruto el año que viene, bien; y si no, córtala». Lucas 13:8-9
Buenos dias, que la bendición del Padre este sobre tus dias.
Entender que operamos sobre un reino que se mueve por medio de principios, leyes y estatutos nos lleva a caminar en la proporción que el creador desea. Nuestras vidas fueran diseñadas para producir y dar fruto en abundancia. Somos un tipo de tierra que nunca se cansa de producir lo bueno, algunos creen que no puede nacer algo bueno de sus vidas, pero es todo lo contrario, porque bajo el diseño que operamos fuimos creados para dar frutos y en abundancia.
No creas que nada bueno puede salir de tu vida, porque sencillamente es error, de pronto, no estás en las manos correctas, de pronto caminas a ciegas, olvidado que tu vida ya fue comprada a precio de sangre y mientras tus pies caminen lejos de su propósito nunca podrás dar los frutos correctos. Son sus manos, su paciencia y su amor que nos llevan a contemplar los frutos que el cielo desea, solo en la posición correcta daremos los frutos esperados.
Ahora, Jesús contó esta parábola: "Un hombre tenía una higuera, que, durante tres años seguidos, no produjo fruto en el tiempo correspondiente, así que dio la orden de cortar el árbol, pero el cuidador le pidió que le concediera un año más para abonar la tierra y cuidarlo, con la condición de que al cumplirse el tiempo y si no produce fruto, la cortaría". Así es Dios, paciente y amoroso, dispuesto a darnos una segunda oportunidad: ¡Aprovechémosla!, para dar el fruto de amor visible por la llenura del Espíritu Santo. No seamos como la higuera estéril.
Si hemos despertado hoy, es porque todavía es tiempo propicio para vivir conforme a su voluntad, glorificando su Nombre y gozando de su presencia y su favor. Si permaneces en pie es porque el cielo todavía tiene un plan con tu vida, tu diseño responde a una orden divina, por ello, propón vivir conforme a su voluntad para que tu vida sea el reflejo que el padre desea.
En ti existe un cúmulo de talentos, dones y habilidades que son pueden ser habitadas cuando estés caminando en camino correcto, El padre es el labrador, por ello, permite que sus manos arranquen toda maleza, remuevan tu tierra y te llevan a dar los frutos que él desea. Tu naciste para ser fructífero, eres buena tierra y para este tiempo el cielo desea recoger de ti. Enviará gente con necesidad y tú fuiste comisionado para darles de comer de esos frutos que el mismo cielo hizo brotar de tu vida.
Mis amados, bajo este reino la improductividad es arrancada para siempre.
Bendiciones y comparte con alguien más.






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