EXCELENCIA Y AMOR.
- Jasser Manjarrez
- 25 abr 2022
- 2 Min. de lectura
y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Romanos 5:5
Buenos dias, que la bendición de Dios este sobre sus vidas.
¿Quién tiene la fórmula del éxito?, quizás muchos puedan dar luces de cómo lograrlo, pero si no lo intentamos, moriremos sin ver el resultado de lo esperado, y esto es fe, la fe sin obra es muerta, por lo tanto, si queremos alcanzar nuevas cosas debemos concentrarnos en ellas y tratar de hacerlo con excelencia. Excelencia, meditemos en esta palabra y revisemos aquello que hacemos para Dios esté arropado por esta misma.
Excelencia para mí no es una palabra humanista, sino una balanza que da razón de lo que le ofrecemos a Dios. Si revisamos en el pasado Dios no aceptaba todo tipo de ofrenda, porque solo aquella que era apartada, reservada y de la mejor calidad podía ser usada.
Es bueno poder entender lo que Dios nos quiere decir en este tiempo. A veces experimentamos el silencio o tiempos mucha quietud y de cierta firma nos llegamos inquietar, pero realmente estos tiempos son buenos para podernos evaluar apuntando a una mejora que nos lleve a ser mejores hijos, mejores servidores y mejores padres con la única intención de agradarle a él.
Esta mejora continúa siempre me lleva a mirar de forma intrínseca buscando las fallas internas para poder mejorar. En este tiempo no nos concentremos en los de afuera, revisemos lo de adentro y busquemos las fallas internas que nos limitan a dar lo mejor. Dice la biblia en Mateo 7:3 “¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, ¿y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.” (es imposible salvar a los de afuera, cuando lo de adentro se pierde).
Entre más claridad interna exista, con mayor luz apreciaremos. Yo creo en los nuevos tiempos, pero estos por lo general generan demanda. Lo nuevo se vierte sobre lo nuevo, por ello, es imposible recibir con las mismas conductas, costumbres, excusas y sentimientos que lo único que nos encierran en parámetros internos que no nos dejan avanzar.
Bajemos los escudos personales, y levantemos la bandera de la fe, bajemos el superyó, y trabajemos en la vida interior que da cuenta de lo que realmente portamos. Bajemos los muros de la irresponsabilidad y que se levanten los del respeto, compromiso y amor. Bajemos los muros del rencor e indiferencia y construyamos los de la unidad, hermandad y lealtad.
Hoy decido dejar de ver el sucio del ojo ajeno y me dispongo a limpiar los míos, logrando ver al nivel que el cielo desea. Pido al cielo un poco de colirio que nos lleve a ver la realidad donde nos encontramos.
Bendiciones y comparte con alguien más.






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