ENVIADOS.
- Jasser Manjarrez
- 10 ago 2022
- 2 Min. de lectura
Entonces el Señor le preguntó: ¿Quién forma la boca de una persona? ¿Quién decide que una persona hable o no hable, que oiga o no oiga, que vea o no vea? ¿Acaso no soy yo, el Señor?. Éxodo 4:11.
Buenos dias, que la bendición del padre este sobre sus vidas.
El tiempo es el mayor aliado del cielo, porque en el trascurso de los años son las manos de Dios las que irán perfeccionando las herramientas, armas y capacidades que serán usadas en la asignación delegada. Al padre no se le escapa nada, él conoce cada parte de tu cuerpo, tus capacidades y el potencial dormido que habita en tu vida. El cielo no invierte a perdida, si fuiste llamado y enviado es porque tienes lo necesario para llevar luz, para hablar en su nombre, para abrir las cárceles y libertar a los oprimidos.
Poner por encima nuestras incapacidades o debilidad nunca será la opción más recomendada, llenarnos de miedo o de temores no detienen su poder porque, aunque nos sintamos débiles y frágiles, el cielo conoce los tesoros que el mismo coloco en nuestras vidas. Dios ve como nadie puede hacerlo, puede que para el mundo no sepas hablar, pero para Dios eres la voz que proclama su libertad, puede que para otros no sea nadie, pero para el cielo eres el instrumento que libertará su casa, puede que para muchos seas débil, pero para el Padre eres un valiente y esforzado que pone por encima de las circunstancias siempre lo que el cielo anuncia.
¿Pero qué anuncia el cielo? Que el gran YO SOY, es él que te sustenta y te lleva de su mano que, aunque no conozcas el diamante que eres, el cielo te enseñara el potencial que portas, te mostrará el león que duerme en ti, pero que serán las circunstancia, el trabajo duro y la entrega constante lo que ira dándole forma a ese carbón que necesita ser expuesto a altas temperaturas. El cielo necesita quitar lo innecesario, pulir las herramientas y darle forma a su imagen en nuestras vidas para que Faraón entienda que ninguna miembro de nuestra familia le pertenece.
Nunca te enfoques en tus debilidades, no te me concentres en tus fallas, porque de la fábrica que vienes no eres un producto defectuoso, eres la obra maestra de Dios enviada a la tierra a cumplir su propósito (Efesios 2:10). Tú y solo tú tienen un manto que te cubre, es su gracia la que te abraza y protege, en su poder el que te respalda, en su presencia la que opera a su favor, por lo tanto, despide tus miedos, toma el valor necesario y dile AQUÍ ESTOY.
En sus manos eres como saeta bruñida, en las manos de gran YO SOY, eres el libertador de tu casa, en sus manos eres el GEDEÓN de este tiempo, en sus manos eres el instrumento del cielo para mostrar el único camino que nos conecta con la vida eterna. Nunca dudes de lo que eres en Dios, que tu fe se active y la incredulidad retroceda de tu vida. RUGE y alza la voz, porque un guerrero acaba de despertar.






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