ENDEREZAD EL CAMINO.
- Jasser Manjarrez
- 10 may 2022
- 2 Min. de lectura
Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías. Juan 1:23.
Buenos dias, que la mano del todo poderoso repose sobre sus vidas.
La compasión y misericordias del cielo nunca han cesado, siempre hemos visto puesta en escena de los excelentes planes de Dios para que el hombre pueda reaccionar y enderezar sus caminos torcidos que lo alejan de la realidad del plan de Dios. El Padre no ha dejado de llamarnos, pero es el corazón endurecido del hombre que le impide despertar a esta voz.
Nuestros pensamientos están inclinados al mal, y creo que se debe a lo nublado de nuestro corazón, y mientras este se encuentre en ese estado tardaremos un poco en despertar a la realidad que él desea. Muchos necesitamos un cambio de corazón, porque lo hemos cerrado para Dios, pero lo hemos abierto a todo tipo de sentimientos que terminan por dañarnos. Mientras nuestras vidas se encuentren distantes de Dios, el vacío interno nos consumirá.
Mis amados Dios tiene un plan de salvación para cada uno de nosotros, pero necesitamos regresarnos y devolvernos de nuestro mal camino. El hijo prodigo volvió en sí y decidió regresar, ese regresar es Teshuváh que quiere decir: ir hacia atrás o devolvernos, para que en nuestro interior se produzca un nuevo nacimiento que nos conecte con los planes eternos. Todo el antiguo testamento y el nuevo testamento está apuntando al teshuváh, para que el hombre se devuelva de su mal camino y tenga un encuentro con Dios.
Para este regresar experimentaremos cambios dolorosos y profundos, porque lo que nace desde adentro duele, para poder contemplar lo nuevo de Dios se requiere de tiempo, paciencia, permanencia y mucha fe, porque seremos expuestos a movimientos y circunstancias con el único propósito de pulir y limpiar nuestras vidas. El desierto para el pueblo de Israel era la forma de transformar su corazón, el fracaso para José, era el llamado a una dependencia absoluta, el menosprecio para David era el inicio de algo nuevo.
Lo que muchas veces nuestros ojos contemplan como desgracia es lo que el cielo usa para provocar los cambios más profundos que nos llevan a contemplar su grandeza. Por ello, no menosprecies lo que hoy experimentas, porque puede ser la puerta que el cielo abre para un nuevo comienzo. Dios solo anhela algo de nuestras vidas y es que nuestros pasos apunten a su destino, pero para ello necesitamos regresar (Teshuváh), volver en sí y darnos cuentas que en nuestras fuerzas no hemos logrado nada, pero ahora será el mismo Dios peleando y enderezando los caminos a nuestro favor.
Bendiciones y comparte con alguien más.






Comentarios