¡DETERMINANTES!
- Jasser Manjarrez
- 4 mar 2022
- 2 Min. de lectura
Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Rut 1:16
Que la paz y el amor de Dios estén sobre tu vida en este día.
Muchas veces creemos que nuestros estados de pérdidas provocarán retrocesos en nuestras vidas, pero al leer la historia de Rut nos damos cuenta de que, por el contrario, estos estados de pérdidas terminan llevándonos a niveles de crecimiento poderosos en el señor. Por lo tanto, lo que hoy consideramos nuestra muerte, es lo que el cielo va a usar para llevarnos a destinos de Gloria extraordinarios.
Normalmente, las pérdidas a la vista del ser humano generan cualquier cantidad de cosas, entre ellas podemos mencionar la depresión, estancamiento y en muchos casos retrocesos, pero para aquellos que tenemos la mirada puesta en el autor y consumador de la fe, Jesucristo, los estados de pérdidas nos llevan a mayores niveles que nos conectan con los propósitos eternos que el cielo predestinó para nosotros.
Probablemente, Rut venía arrastrando ciertas tradiciones paganas, y aunque quizás su pasado hubiera causado marcas en su corazón, ella decidió soltarlo y darle un vuelco total a su vida. No sé qué cosas de tu pasado aún estén cobrando legalidad en tu vida, pero hoy se hace necesario que pierdas, suelta aquello que no te permite crecer y dar frutos dignos de arrepentimiento, determínate a hacerlo, porque Dios quiere hacer algo nuevo, y ya lo empezó a hacer. Él está abriendo un camino en el desierto y hará brotar ríos en la tierra seca. Isaías 43:18-19.
Camina por encima del miedo, muchas veces el miedo nos paraliza y nos impide dar pasos de fe, el miedo abre cuevas donde nos escodemos del llamado y propósito de Dios. Por esto, creo mis amados que el miedo no es una puerta que podamos abrir porque este intentará desconectarnos de lo nuevo. Muchos queremos lo nuevo, pero nos da miedo intentarlo, muchos queremos ver lo grande de Dios en nuestras vidas, pero nos hemos quedado atrás contemplando el pasado. Para los segundos tiempos de Dios se necesita que podamos caminar por encima de lo que nos detiene.
Para muchos el perder significa dar un paso al olvido, pero para nosotros los hijos de Dios el perder es una puerta que nos lleva a la grandeza.
Bendiciones.






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