CONQUISTAS EN BATALLAS.
- Jasser Manjarrez
- 22 jun 2022
- 2 Min. de lectura
Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. 1 Samuel 17: 45-46.
Buenos dias, que la bendición del padre este sobre sus vidas.
Es importante anotar que para grandes desafíos y conquistas siempre se requiere de un entrenamiento que nos prepare a tal punto que nos lleve a ser ganadores. Los atletas de alto rendimiento pasan su vida entrenando y practicando para solo unos minutos de competencia. Es aquí donde pienso que para lograr ver en nuestras manos lo soñado debemos ponerlo todo en juego para conquistarlo.
El mucho dormir, el perder el tiempo en ocio no ayuda mucho, nuestros pies deben apuntar a la visión que nos proyecta, sin importar lo arduo, difícil o pesado que sea el camino, la única opción es llegar a la meta. Tirar la toalla nunca será la opción más oportuna, aunque tus fuerzas falten, aunque sientas que no puedas más y que no naciste para grandes conquistas, tienes que saber que en Cristo eres un vencedor.
No hay peor enemigo que el menosprecio propio, negarte a tus habilidades, talentos y capacidades, nunca será la puerta que te lleve a la victoria, por ello creo, que antes de salir al campo de la batalla debemos de saber cuánto hemos dado en el secreto entrenando. Por eso entiendo el proceso de DAVID que, aunque no era un guerrero entrenado para eso, era un pastor de ovejas que en el secreto peleaba lo suyo con su propia vida. Pienso que hay momentos oportunos que nos llevaran a lugares más altos, pero cuando se presenten necesitamos estar preparados y listos.
Guerrero(a) no sé qué batalla estés perdiendo, pero es necesario que sueltes lo que no es tuyos y te concentres en lo que Dios te ha regalado. A David lo vistieron con armaduras que nunca había usado que le estaban estorbando, impidiéndole pelear. Esto me cautiva, porque este joven creyó en lo que tenía en sus manos, en las habilidades adquiridas, en los procesos afrontados y aunque muchos se negaban a su pelea, él sabía que al Dios que le servía le entregaría la victoria.
Mis amados, es necesario enfrentar eso que nos atemoriza, eso que nos impide proyectar nuestra visión, eso que nos impide estar delante de Dios de la forma correcta, porque mientras no lo intentemos nunca veremos la victoria. El cielo hizo su parte, pero ahora existen batallas que nos corresponden a nosotros. Tu victoria está a la distancia de un intento, porque es el mismo Dios peleando a tu favor.
No sé cómo se llama tu Goliat, pero es tiempo de quitarle la cabeza. Asegúrate de no dejarlo vivir, porque más adelante puede ser el enemigo resucitado que te lleve a la muerte. Toma tus armar de guerra y ponte en la línea de la batalla.
Bendiciones y comparte con alguien más






Comentarios