CAMINA CONMIGO.
- Jasser Manjarrez
- 17 may 2022
- 3 Min. de lectura
Pero Pedro dijo: No tengo plata ni oro, mas lo que tengo, te doy: en el nombre de Jesucristo el Nazareno, ¡anda! Y asiéndolo de la mano derecha, lo levantó; al instante sus pies y tobillos cobraron fuerza, y de un salto se puso en pie y andaba. Entró al templo con ellos caminando, saltando y alabando a Dios. HECHOS 3:6´7´8.
Buenos días, que la bendición y el amor de Dios sea sobre todos nosotros.
La biblia dice que “más bienaventurado es dar que recibir” si vemos el contexto del pasaje donde este hombre cojo recibió su milagro podemos entender que ciertamente es mejor dar que recibir, pues la biblia nos enseña que mientras Jesús estuvo caminando en la tierra no solo sano, liberto, ayudo al necesitado, resucito a los muertos, sino que también vino como cordero, sin mancha y sin arruga para sufrir y dar su vida por todos los hombres, basándose en una sola palabra AMOR, pues aquel acto solo demostró que nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos, y bien lo dijo Jesús que nos amemos los unos a los otros.
Por consiguiente, se nos hace necesario aprender a mirar más allá de nuestras narices, pues sin duda, Pedro vio la necesidad de este hombre, y se puso en el lugar de el por un momento, por eso surge la expresión de “lo que tengo te doy”, porque él ya había compartido con Jesús, él anduvo con Jesús, y vio el amor tan grande que el señor sentía por los perdidos, y por los vulnerables, por lo tanto, en el corazón de este discípulo solo existía el hecho de obedecer a ese mandamiento que dice que nos amemos unos a otros.
Mis amados, estamos viviendo tiempos muy cruciales y se nos hace necesario repetir esto todos los días de la vida para que por fin tomemos conciencia de las promesas establecidas en la biblia, teniendo en cuenta que una de ellas y la más importante es que Cristo volverá, pero es mejor que venga y nos halle haciendo lo que se nos fue encomendado en vez de estar sentados cómodamente viendo la necesidad de un pueblo sin Cristo y no presentando la solución que es Jesús.
Ciertamente, necesitamos aprender a extender la mano y ayudar al que necesita caminar, porque son muchos los que continúan dando pisadas en falso e ignoran el hecho de que en algún momento pueden caer, para nadie es un secreto que el mundo está lleno de necesidad, el problema es que hay un pueblo que el señor ha levantado a llevar su palabra, pero son muy pocos los que se atreven a dar pasos para que esta última pueda ser escuchada, dicho de otra manera, mientras el pueblo de Dios duerme, el mundo y sus deleites están extendiéndole la mano a muchos y nosotros estamos cómodamente sentados mientras la maldad visita la vida de los nuestros.
Señores, aquel que aprende que es mejor dar que recibir, entonces también aprende que el servir a Dios no es perdida, sino ganancia, salgamos al mundo e invitemos a alguien a caminar con nosotros, seamos portadores de las buenas nuevas de salvación, pero no dejemos de ir tras aquellos que necesitan llegar a la luz de Jesucristo.
Si tú te consideras un valiente, entonces sal conmigo a la guerra, porque escrito está “el reino de los cielos sufre violencia, pero solo los valientes lo arrebatan” ¡VAMOS! Vamos por aquellos que se encuentran abatidos, quebrantados, afligidos, despreciados, humillados, desamparados y enseñémosles que Cristo es el camino, la verdad y la vida, y que en el somos más que vencedores, porque él nos amó primero, por lo tanto, no existe nada que pueda causarnos temor porque nuestro señor ya nos otorgó el triunfo.






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