ABUNDANTE.
- Jasser Manjarrez
- 14 oct 2021
- 2 Min. de lectura
Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. 2 Corintios 1:5.
Feliz y bendecido día para todos, que el favor del padre sea siempre con nosotros.
El corazón del hombre, es como aquella cápsula que guarda, almacena y está en constante creación de sueños, ideas, etc. Mirar hacia adelante con metas puestas nos hace sentir que el camino que transitamos es más sólido y fundamentado pues la visión futura nos hace sentido. Nuestros objetivos a alcanzar nos hacen sentir seguridad de que estamos dándole órbita a nuestra vida, sin embargo, a veces nos enfocamos más en lograr algo que realmente tendríamos que analizar el para que lograrlo y si de verdad lo necesitamos conquistar.
Los triunfos no siempre significan victorias y hay derrotas que tendrán esencia de victoria, pues todo lo que nos lleve a crecer conforme al plan de Dios en nuestras vidas siempre será ganancia, por lo tanto, es necesario conocer el enfoque, la imagen siempre cambia desde la óptica.
Dios tiene una óptica general, pues Él es el tiempo y la eternidad vive en Él, quiere decir que ninguno de nuestros planes puede superar a los suyos, nuestra sabiduría siempre se chocara con los límites de su soberanía, su creatividad infinita es capaz de eclipsar nuestros sueños, así que no importa cuán lejos podamos correr, cuan alto podamos escalar o que tanto, podamos alcanzar, no existe lugar donde podamos huir de su presencia, pero si su presencia no va conmigo tarde o temprano la derrota se hará notar.
Amados, es preferible vivir aflicciones bajo su cobertura que estar en condición de pródigo lejos de casa, ciertamente todos en este mundo tendremos aflicciones, pero Dios nos permite elegir cuáles queremos padecer, pues solo Él es quien hace mi carga ligera, las aflicciones de Cristo no son igual a las consecuencias de mi concupiscencia, su consuelo es de entrada libre para todo aquel que se acerca al Padre.
No hay Padre que amando a su hijo le deje padecer más de lo necesario, mucho menos Dios que es nuestro Abba, si eres pródigo dentro o fuera de casa sus brazos no se han cerrado a ti, si muchas han sido tus aflicciones en los últimos tiempos, si nada parece tener sentido, si las promesas a tu vida aún no son evidentes, no bajes los brazos, hay uno fuera del cosmos que cada día ordena todo a tu favor, camina bajo su dirección y verás su gracia obrando.
El Dios de bondad nos concede su abundancia, que, aunque no la puedas tocar ni ver como tu corazón te la muestra, ten por seguro que es mucho mayor al lugar máximo donde tu imaginación te lleva, sigue creyendo en su reino primeramente y aunque cueste entenderás que todo lo demás es añadidura, pues mientras su presencia esté conmigo, seré abundante.
Bendiciones.






Abba siempre está obrando aunque no lo podamos ver