¿A QUE PRESTAS TU OÍDO?
- Jasser Manjarrez
- 30 ago 2021
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 30 ago 2021
Y el rey les respondió ásperamente; pues dejó el rey Roboam el consejo de los ancianos, y les habló conforme al consejo de los jóvenes, diciendo: Mi padre hizo pesado vuestro yugo, pero yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, mas yo con escorpiones. 2 Crónicas 10:13-14.
Bueno días y bendiciones para todos, que la gracia del Padre repose sobre nosotros en esta semana.
Como seres humanos necesitamos cada día tomar decisiones, aún nuestros actos más mínimos dependen de lo que decidimos, antes de que comeré hoy, que ropa usaré, cuál será mi actitud frente a mi situación, a qué lugar iré... De igual manera, tendemos a decidir según cuál sea la prioridad de nuestro corazón, por eso, dice la biblia; Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. (Mateo 6:21.)
Siempre nuestra naturaleza pecaminosa nos inclinará por aquello que en nuestro corazón ya hemos deseado, sin embargo, al mismo tiempo el lugar donde está nuestro tesoro, es decir nuestro corazón, es lo más engañoso que nuestra alma porta, lucha cada día por oponerse al espíritu y junto con la carne llevarnos a actuar de manera incorrecta. Por lo tanto; Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. (Proverbios 3:5)
No he visto a nadie prosperar en la vida escuchando la voz de su corazón, nuestro propio consejo siempre necesitará del aval de Dios, pues humanamente nacemos en perdición, por medio de Cristo somos justificados, pero no basta con creer en el que murió en la cruz, necesito cargar mi cruz cada día y seguirle; Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen. (Juan 10:27.)
Necesitamos entender la magnitud de esto, así como no todos somos hijos de Dios, tampoco todas las ovejas pueden ser del mismo pastor, ahora bien, la cita bíblica dice, mis ovejas oyen ni voz y yo las conozco... Ni siquiera hay necesidad de mencionar una sílaba para que Papá nos reconozca, Él nos formó, Él sabe y lleva un control de quienes le siguen, por eso no deja perder ni una de las que en su mano han sido entregadas, las 99 pueden seguir en marcha, pero siempre estará dispuesto a ir por ti.
Roboam siguió con el reinado de su padre Salomón, el hombre más sabio de la tierra, pero su hijo, quien tenía los mismos consejeros que su padre le heredó, decidió escuchar la voz de aquellos amigos que tenían corazones inmaduros, rechazó canas por palabras conforme a su voluntad, pero a veces lo que menos nos gusta es lo que más necesitamos escuchar, bien lo dijo el mismo Salomón en sus proverbios; Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre. (Proverbios 1:8.)
Los años dan experiencia y la experiencia sabiduría, amados la osadía nos lleva al orgullo que nos separa de Dios, no importa cuál sea tu cargo, ni cuantos títulos tengas en un cartón, no importa hasta donde llegue tu coeficiente intelectual, el consejo sabio siempre te hará llegar a la meta más fácil, Dios dispuso de gente a tu alrededor que cometieron errores antes que tú, para que hoy en día sean un ahorro en tu camino.
Los ojos son el espejo del alma, pero el oído es la puerta de entrada para albergar lo bueno o lo malo que decidas dejar entrar en la habitación de la mente hasta llegar a dar cosecha en tu corazón, cuidado a que prestamos nuestros oídos, Roboam tuvo la misma fuente de sabiduría que su padre, pero no le dio el mismo valor.
Bendiciones..






Excelente palabra de enseñanza y reflexión
Amen